Nutrición para la tercera edad

Así no lo queramos, nuestro cuerpo cambia después de los 55 años y debemos cuidarlo de una forma especial. Si bien podemos permanecer saludables por mucho más tiempo, es necesario hacer ciertos cambios en nuestros hábitos, sobre todo en la ingesta alimenticia. La nutrición para la tercera edad debe ser en función de favorecer la mejor digestión, retrasar el proceso de envejecimiento y la disminución de la densidad ósea y tener el aporte nutricional necesario de acuerdo a su nivel de actividad y posibles afecciones.

La nutrición para la tercera edad en función del aparato digestivo

El aparato digestivo durante la tercera edad no es tan eficiente como en los años de juventud. Por ello es necesario reducir el consumo de grasas y alimentos pesados de digerir, así como aquellos alimentos que produzcan gases y estreñimiento. Debemos tomar en cuenta que la absorción de vitaminas no es igual, así que es recomendable tener un suplemento diario complementario a nuestra dieta y aumentar la ingesta de frutas y vegetales.

En la nutrición para la tercera edad es necesario tener en cuenta la presencia de grasas benignas como el omega 3, presente en pescados y aceite de oliva. De igual forma, las proteínas son importantes, aunque no se debe abusar de la carne roja y darle prioridad a los granos y pescados.

Los carbohidratos deben ser preferiblemente integrales pero de fácil digestión, por ejemplo, pastas y cereales. Del mismo modo, los alimentos con vitaminas A, B, C y D son necesarios, por lo que se pueden recurrir a las frutas y vegetales o a los suplementos alimenticios. También es recomendable tomar sol.

Ser de la tercera edad no significa ser una persona enferma o débil. Por el contrario, si usted se siente cansado, pierde peso, no tiene apetito, tiene anemia, tarda en cicatrizar, tiene alteraciones en la vista o facilidad de hemorragias, es tiempo de cambiar la dieta. Un adulto mayor bien alimentado puede estar sano durante muchos años y tener una excelente calidad de vida.

De la misma manera, en la nutrición para la tercera edad es necesario entender que no se debe abusar de la sal ni del azúcar, pero que tampoco se pueden retirar por completo del organismo. Esto causará desbalances en el potasio, y será peor. Para el consumo de azúcares se puede recurrir a las mejores como el papelón o la melaza y la sal debe ser moderada, pero no ausente.

El chef

Me encanta cocinar y las recetas de cocina se convierten en mi obra de arte.